15 de marzo de 2013

¿Qué Papa necesita la Iglesia? (A propósito de la religión y el mundo actual)



Claves nº 217 –marzo 2013

Cuando esta nota llegue al lector, de seguro Papam habeamus. El cónclave del que saldrá el sucesor de la Cátedra de Pedro no está para llevarla a largas. Conocida la renuncia de Benedicto XVI, se desató un vendaval de opiniones, algunas valiosas y otras francamente descartables. Es que la “cuestión Vaticano” encierra una dimensión difícil de ponderar solo desde una visión temporal, como si se tratara de una organización política más, aunque también lo sea. Por cierto la Iglesia Católica todavía debe hacer mucho ad intra et ad extra, atender asuntos complejos y delicados que le han hecho temblar los cimientos en las últimas décadas. En las particulares circunstancias que atraviesa el mundo a la pregunta ¿Qué Papa necesita la Iglesia?, haya que agregarle esta otra ¿Qué Iglesia necesita la humanidad?

5 de marzo de 2013

Hugo Chávez hasta 2019, al menos

Con motivo del fallecimiento del presidente Hugo Chávez se reedita la siguiente nota.



Claves nº 214 – Octubre 2012
  
¿Ha llegado el momento en que Hugo Chávez Frías concrete su modelo socialista del siglo XXI? Para ello deberá reeditar -revisar o ampliar- la propuesta sometida a referéndum a fines de 2007, ocasión en que perdió por el 1.4 % de los votos. Aunque las constituciones en sí mismas no transforman la realidad, si lo hace dentro de los próximos seis meses irá por todo. No pueden desmerecerse los logros obtenidos hasta ahora en cuanto a disminución de pobreza y aumento de la ocupación; sin embargo,  ¿podrá, querrá? 

18 de febrero de 2013

“El tratado con Irán podría declararse inconstitucional” - Entrevista en El Tribuno


El Tribuno 18-02-2013
Gustavo Barbarán: “El tratado con Irán podría declararse inconstitucional”
Por Laura Álvarez Chamale.
El abogado salteño Gustavo Enrique Barbarán, especialista en Derecho Internacional Público, analizó por qué es un tratado y por qué es inconstitucional el documento firmado por el Gobierno con Irán y que es rechazado en forma unánime por la oposición, la AMIA, la DAIA y Apemia (una de las tres agrupaciones de familiares de víctimas del atentado). Habló de la posición geopolítica de Irán y de Argentina, y de la impunidad de terribles crímenes cometidos en este país. 

¿Qué importancia tiene que darle el ciudadano argentino al tratado con Irán?
Me temo que la gente no se involucra por desconocimiento del tema, quizás por su complejidad jurídica. Es preocupante la falta de conciencia cívica: sufrimos los ataques terroristas a la Embajada de Israel y a la AMIA y en dos décadas no se sabe nada de sus autores e instigadores. ¿Cuánto tiene que ver en eso la indiferencia de la opinión pública? Si nunca sabremos con certeza quienes fueron los autores, es un reproche que debemos hacernos nosotros mismos porque no hemos tenido el coraje de impulsar la resolución de ambas causas.
Es importante que se sepa que desde la reforma de 1994 no hay dudas sobre la recepción del derecho internacional en el derecho interno. El Poder Ejecutivo tiene la función de celebrar tratados, el Congreso los aprueba y, en un tercer paso, el Ejecutivo los ratifica y deposita el instrumento de ratificación en la Secretaría General de las Naciones Unidas. De acuerdo a nuestra Constitución, un tratado como el propuesto tendrá jerarquía superior a las leyes y su violación apareja la responsabilidad del Estado. Modificarlo o denunciarlo implica una negociación diplomática ardua y compleja. En política exterior nada es gratis.

17 de diciembre de 2012

Estado observador, Estado observado



Revista Claves nº 216 –diciembre 2012

Han pasado exactamente 65 años desde que la Asamblea General de Naciones Unidas decidió la partición de Palestina, habilitando la creación del Estado de Israel. Más de seis décadas después y otro 29 de noviembre, el mismo órgano aprobó -mediante la Resolución nº 67/19- el Estatuto de Palestina en las Naciones Unidas. ¿Real politik, puro voluntarismo? Los tiempos se aceleran pero la paz en la convulsionada región todavía parece una utopía.

Hacia el Estado miembro nº 194

La Resolución nº 181 “Futuro gobierno de Palestina” del 29 de noviembre de 1947 había dispuesto la conclusión del mandato de Gran Bretaña sobre Palestina[1], la creación de dos Estados independientes –“árabe y judío”- y un régimen internacional especial para la ciudad de Jerusalén, los cuales coexistirían dos meses después del retiro total de las tropas británicas, que mal las llevaba en la región. Así, a dos años de creada la ONU habilitó el surgimiento de un Estado, aunque de hecho fue la culminación de un largo y complejo proceso manejado sin medir las consecuencias futuras dentro de la lógica de un mundo eurocéntrico, definitivamente enterrado en las trincheras de la Segunda Guerra Mundial. 

Atrás quedaba una lista de antecedentes, prueba del manejo político convertido a la larga en un desaguisado: el pionero Manifiesto de Bilú (1882), la aparición en 1895 de “El Estado judío” de Teodoro Herzl, la Declaración de Basilea (agosto 1897), el Acuerdo entre el Emir Feisal y Chaim Weizmann (enero de 1919), el Acuerdo Secreto Sykes-Picot (mayo 1915), la Carta de H. Mc Mahon (octubre 1915), la Declaración de Balfour (noviembre 1917), la Declaración Anglo-francesa (noviembre 1918), el Memorándum del Congreso General Sirio a la Comisión King-Crane (julio 1919), la resolución del Congreso de Estados Unidos a favor de un hogar nacional para el pueblo judío en Palestina (septiembre 1922), la Declaración del gobierno británico en contra de la partición de Palestina (noviembre de 1938), la Declaración de la Agencia Judía para Palestina de 1939, inter alia. 

Todos esos documentos (algunos de los cuales fueron referidos en estas columnas[2]) revelan la complejidad de la situación, agravada por las posiciones irreductibles de los principales contendientes. Pero también demuestran el fracaso de la diplomacia por la incapacidad de las dirigencias sucedidas a lo largo de los años, no solo en las partes directamente involucradas sino también la de países que se fueron sumando a la lista de responsables del problema.  

18 de noviembre de 2012

Concejales Iconoclastas Doblan Apuesta



Viendo pasar

 
Justo mismo el martes 13 fui embarcado -con distinguidos historiadores salteños- por los concejales objetores de la eliminación post mortem (valga la redundancia) del Virrey Toledo, para exponer el punto de vista anticipado en mi nota “Concejal iconoclasta derrumba Virrey” publicada días antes. De modo que repasar ese artículo será útil para comprender mejor este complemento. Enterados de esa reunión, contraatacaron los concejales anti-Toledo y su variopinto estamento de apoyo; afirmados en sus trece (des)calificaron a los pro-dejenlascosascomoestán.

Por cierto no soy historiador, mi speech buscó enmarcar la debatida propuesta dentro de un escenario más amplio y con visión de largo plazo. ¿Qué tiene que ver esa perspectiva con el cambio de nombre de una avenida? Lo tiene, en tanto sostengo hace rato que se están reacomodando las piezas en el tablero mundial y el nuevo orden internacional que se avecina será liderado por países que sostengan proyectos y no modelos. Para tener “proyecto” es imprescindible haber logrado una síntesis que resuma lo mejor de cada historia nacional sin negar lo malo sucedido. De modo que urgen coherencia, unidad, responsabilidad, generosidad, patriotismo, para no quedar al margen. Lograrlo en esta Argentina de tiempo de bicentenarios parece misión imposible. Me sumo a los que reclaman seriedad y humildad en la búsqueda de esa síntesis superadora que erradique la lamentable división actual, producto de la épica fundacional de quienes actúan como si la historia empezara cuando ellos llegaron. Así habrán razonado, precisamente, Moctezuma I y Pachacútec, Cortés y Pizarro, y tantos más de distintas latitudes y épocas.

1 de noviembre de 2012

Concejal Iconoclasta Derrumba Virrey



Viendo pasar

Abstraído por la crisis de la Fragata, regreso intelectualmente a cuestiones de la Mvy Noble y Leal Civdad de Salta, abocándome al conocimiento de un singular proyecto de ordenanza. Así, me impuse de los fundamentos mediante los cuales un concejal, a la sazón presidente del H. Cuerpo, propuso a) cambiar de nombre a la Avenida Virrey Toledo y extirpar de la Plazoleta 4 Siglos el inquietante monumento a don Francisco, b) suplantarlo por el de doña Juana Azurduy de Padilla, a construir, y c) asignar nuevo nombre a la más larga avenida de nuestra ciudad. [La Coronela de la Patria Grande merece todo nuestro reconocimiento y un lugar de conmemoración aparte y autosuficiente más bien cercano al Gral. Güemes, pero sin demoler a nadie para construir encima. Todas las grandes culturas hicieron eso demasiadas veces].  

En realidad sería como trozarla. La cuestionada avenida recorre Salta de punta a punta, bordeando las serranías del este, con nombres distintos: el del quinto Virrey del Perú, Reyes Católicos hacia el norte e Hipólito Yrigoyen al sur. La denominarían Av. del Bicentenario de la Batalla de Salta en toda la extensión; batalla, dicho sea de paso, hito de la independencia que supimos conseguir con el coraje de criollos, mulatos, indios, negros y españoles. [En todo caso, ¿no sería más coherente cambiarle el nombre a la Av. Sarmiento, cuya cabecera se halla donde precisamente ocurrió el heroico suceso militar? Además el sanjuanino, liberal incordio, instaba a derrochar sangre de gauchos]. 

26 de octubre de 2012

La Libertad embargada (algunas consideraciones desde el derecho y política internacionales)


El embargo de nuestra emblemática fragata insignia, buque escuela de la Armada Argentina, conmovió a todos los argentinos, costeros y de tierra adentro. Este artículo tiene por objeto poner en consideración del lector normas internacionales básicas aplicables al problema.

I. Una tarea significativa orientada al desarrollo progresivo y codificación del derecho internacional, fue la recopilación y análisis de leyes, reglas, usos y costumbres aplicables a jurisdicciones marítimas nacionales e internacionales. El resultado fue debatido en tres Conferencias de Naciones Unidas, reunidas las dos primeras en Ginebra (1958 y 1960); pero en esos años de guerra fría no se daban las condiciones para una generalizada adhesión de la comunidad internacional. La definitiva empezó a deliberar en diciembre de 1973 y concluyó en abril de 1982 con la firma de la Convención sobre Derecho Internacional del Mar (CONVEMAR) en Montego Bay, Jamaica. El nuevo régimen –legitimado por un amplio consenso logrado en largos debates previos- se aprobó con el voto afirmativo de 130 países, 4 en contra y 17 abstenciones, más el convencimiento de que su contenido contribuirá a regular el medio marino, habida cuenta de los incalculables recursos naturales que encierra y la necesidad cada vez más apremiante de explotarlos sin poner en peligro la paz mundial.
A los efectos del tema de esta nota, nos centraremos en las disposiciones relacionadas con la ilegal retención de nuestra Fragata en el puerto de Tema, 30 km al este de Accra, capital de la República de Ghana.